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  • Las plantas de tratamiento postcosecha de aceituna contribuyen a conservar la calidad del fruto.

 

Las plantas de adecuación y tratamiento postcosecha de aceituna contribuyen a conservar la calidad del fruto, según concluye una investigación promovida por el Grupo Agroisa, dirigida y diseñada por el Centro Tecnológico Agroalimentario Extremadura (Ctaex), y realizado en la almazara Molino de las Torres (Alcaudete, Jaén) durante la pasada campaña.

Según esta investigación, a una planta de tratamiento y adecuación postcosecha del fruto se debe plantear como objetivo la eliminación de las impurezas que visiblemente acompañan a la aceituna, así como la carga microbiana que existe en el epicarpio de la misma.

La investigación se ha desarrollado en la almazara Molino de las Torres con una de las líneas de recepción, limpieza, tratamiento y adecuación del fruto fabricada por Agroisa. El objetivo de dicho proyecto ha sido promover la mejora constante de los elementos diseñados e incorporar la tecnología necesaria para optimizar el proceso en la recepción, clasificación, limpieza y tratamiento del fruto.

Los puntos débiles más usuales detectados en el proceso objeto de estudio se concentran en el mantenimiento de la potabilidad de las aguas de lavado, la no eliminación de impurezas de baja densidad, el no impacto de la integridad física de los frutos y la optimización del escurrido de los frutos.

Como resultado de esta investigación, el Grupo Agroisa ha informado de que ha diseñado, desarrollado e incorporado como prestaciones adicionales, sistemas de selección previa de fruto, pudiendo discriminar por madurez, variedad, fruto dañado, momificado, etc..

Asimismo, ha precisado que podría incorporar prestaciones tales como sistemas de tratamiento de aguas en continuo, que evitaran el desarrollo de microorganismos negativos para la calidad, y preservarán las características del agua de lavado de forma permanente, evitando afecciones negativas a la calidad del aceite final. Por último, otra de las novedades sobre las que se apoyaría este estudio es el desarrollo tecnológico de un sistema de depuración de aguas cuyo resultado es la reutilización de las mismas para fertirrigación.

De este modo, Agroisa ha destacado que “contribuye a la mejora cualitativa y cuantitativa del aceite obtenido, fruto de la conclusión del proceso de molturación, ratificando su versatilidad tanto en cultivos tradicionales, como de mayor intensificación, además de colaborar con la mejora de otras etapas posteriores como son la preservación medioambiental con la reducción del consumo de agua y su posterior reciclado”.

Para Alfonso Montaño, responsable de Grupo de Investigación de Ctaex, “el lavado no solo consiste en eliminar impurezas sino también en no favorecer procesos fermentativos en las tolvas, debiéndose dedicar más atención a mejorar el escurrido del fruto y reducirse la pérdida de calidad de las aguas de las lavadoras”.

Por su parte, Manual Caravaca, director de proceso de Molino de las Torres, ha señalado que “un sistema de recepción y tratamiento previo de aceituna, debe de clasificar y adecuar el fruto de la mejor manera posible, facilitando la fase posterior de molturación, y por consiguiente preservando toda la calidad del aceite contenido en el fruto”.

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